• Español
  • English
  • Myanmar
    Volver 60 años atrás en el país de la eterna sonrisa.
  • Vuelo en globo en Bagan para observar a vista de pájaro las más de tres mil pagodas
    Meditación con los monjes budistas en un Dzong
    Encuentro étnico con los poblados de las tribus Padaung
    Cenas privadas a la luz de las antorchas a los pies de un templo
    Observar en el Lago Inle el hogar del pueblo Intha
    ...ALGUNAS DE LAS EXPERIENCIAS QUE PODEMOS ORGANIZAR
  • #Mandalay
  • #LagoInle
  • #TemplosenBagan
  • #TribuPadaung
  • #Tierradelasmilpagodas
  • #MonjeenMandalay
  • #Templosfascinantes

Myanmar

Myanmar es un país místico. Un país de colinas y valles, montañas y playas, de templos y selvas. Desde la frontera norte del Himalaya con el Tíbet, a través de las colinas cubiertas de espeso bosque de teca Triángulo de Oro y la confluencia del río Mekong con Tailandia y Laos, por las llanuras de Mandalay en el delta de Ayeyarwady y más abajo en las cientos de dispersas islas tropicales del Mar de Andanman.

El visitante no puede dejar de deleitarse con la maravilla que es Myanmar y todas las maravillas que tiene para ofrecer. El país está envuelto en historia y cultura: desbordado de encanto del viejo mundo y una forma de vida que está desapareciendo rápidamente en el mundo.

Situado en la punta más occidental de la masa continental del sudeste asiático Myanmar es uno de los países físicamente más hermosos y diversos de la región, si no del mundo. A pesar de los actuales problemas políticos, sigue siendo un país de gran interés para visitar, y su visita es muy beneficiosa y alentadora para los corrientes ciudadanos birmanos. Es un destino sin igual, por sus sublimes paisajes, su rica historia, los serenos pueblos y profunda cultura budista, ofrece al visitante un verdadero tesoro de maravillas y encantos en el mundo de hoy.

Hay algo para todo tipo de persona en Birmania. Hasta el viajero más exigente bajará la guardia y se entusiasmará por la gentileza de su gente y las maravillas de sus lugares. Durante años, el país ha sido "olvidado" por el oeste, al hacerlo, ha conservado su patrimonio más singular de la utenticidad del Lejano Oriente, siendo su sentimiento de "verdadero". Es, en nuestra opinión, el mundo secreto mejor guardado del viaje!


CURIOSIDADES

- La población birmana no tiene apellidos

- En Myanmar se encuentra el libro más grande del mundo, un libro con más de 1460 páginas dedicado a Buda

- El hotel Strand en Yangon ¡una maravilla de arquitectura colonial!

- Costumbres muy arraigadas: sus gentes siguen vistiendo a la manera tradicional, con la falda típica llamada Longyi; es el único país de la región donde esta costumbre se mantiene sin alterar

Myanmar es el mayor productor de teca del mundo. El puente Ubein, el puente de teca más largo del mundo

- Yangon, la única capital asiática, que no tiene rascacielos, aglomeraciones de tráfico,  ni el acoso a los  turistas. 

 

YANGON 

Esta antigua capital, con sus ruinas y antiguas edificaciones coloniales es una de las ciudades más evocadoras y hermosas en Asia. Visite el mercado de Scott para hacer compras, siéntese en una tienda de té a pasar el rato con los lugareños, pasee por uno de los lagos o parques y visite la joya de la ciudad, la pagoda de Shwedagon - una obra maestra de arte budista y arquitectura.

Yangon tiene las rodillas en el agua y oro en el pelo. Cuatro ríos marcan los límites de la ciudad y dos lagos la bañan. Este agua turbia, rápida y generosa, reverdece las plantas en los jardines y avenidas y, cada día, provoca un alboroto moderado, una suave arritmia, un ir y venir soportable que nada tiene que ver con Bangkok o con el caos puro de Calcuta.

En la capital, se encuentra la pagoda birmana por excelencia. Se trata de Shwedagon, el templo budista más sagrado de toda Myanmar, que domina Yangon desde la cima de una colina de 100 metros de altura. No es una simple pagoda. Es un universo religioso que sobrecoge al visitante. A primera hora de la mañana o al atardecer recibe una multitud de fieles que rezan y se apasionan ante los diferentes altares. Es un complejo de templos, templetes, capillas, patios marmolientes, pequeñas y grandes estupas y Budas. Pasillos, caminos y laberintos se dirigen necesariamente hacia la gran copa invertida, la campana imposible, la enorme estupa dorada. Se alza como un eje del universo, cubierta por 8.000 láminas de oro y coronada por más de 5.000 diamantes y 2.000 piedras preciosas y semipreciosas. 

LA LEYENDA DE SHWEDAGON
El Rey Okkalapa de Myanmar rezaba en lo alto de la colina sagrada Singuttara. Quería que se le apareciese el próximo Buda y le ofreciera una ofrenda para que la colina siguiera sagrada.

Mientras tanto en India, Buda llevaba cuarenta y nueve años de ayuno y meditación. De cuando en cuando, el iluminado abría sus pupilas y miraba de reojo para que el malvado dios Mâra no le encontrara. Sentado en posición de Bhûmisparsa mudra (posición de loto, con la mano derecha tocando el suelo, poniendo a la tierra como testigo, y la mano izquierda sobre su vientre) parecía más desnutrido que nunca. Al ver al santo así, dos mercaderes se llenaron de piedad y ofrecieron a Buda pasteles de miel. Agradecido, les donó ocho de sus más lustrosos cabellos.  De camino robaron a las dos mercaderes cuatro de los cabellos.

Sin embargo, al llegar a Okkapa, el Rey Okkapala descubrió que los ocho cabellos seguían milagrosamente intactos, y al abrir el cofrecito, los cabellos emitieron una luz brillante que se expandió en el mundo entero. De repente, el ciego pudo ver, el sordo pudo oír, el mudo pudo hablar y el cojo pudo andar. La tierra tembló, los árboles florecieron, los frutos crecieron y una lluvia de piedras preciosas cayó. Entonces, en la colina sagrada, se erigieron una estupa y varias pagodas de plata, cobre, mármol y hierro para guardar las reliquias de Buda.

 

LAGO INLE

Ubicado en medio de las verdes colinas de Shan Lago Inle, debe ser uno de los lugares más serenos en la tierra. Situado al nordeste de Myanmar, el lago Inle está rodeado de colinas donde florece una gran variedad de orquídeas.

Es aquí donde vive el pueblo intha (literalmente "hombres del lago"). Conviven unas 70.000 personas instaladas en las aldeas e islas del lago. En realidad, viven literalmente sobre el lago, con sus casas construidas encima de pilotes, sus cultivos flotantes y su actividad pesquera.

Las tranquilas y transparentes aguas permiten a los pescadores deslizarse silenciosamente con sus barcas, practicando una forma de pesca tranquila: reman de pie, impulsándose con una pierna que rodea la larga percha. La escasa profundidad les permite localizar a los peces y evitar las aglomeraciones de algas en sus recorridos. Utilizan una gran nasa cónica revestida en su interior con una red, que echan sobre el pez para arrastrarlo hasta el fondo. Después, se abate la red y con la ayuda de un tridente, se apresa la pieza fácilmente.

Pero el principal atractivo del lago es sobre todo la presencia de los jardines y cultivos flotantes. Esta actividad agrícola transformó un posible desastre en beneficio. Los jacintos de agua proliferaban y amenazaban con invadir toda la superficie del lago. Para evitar el colapso, los inthas idearon una técnica insólita: reunieron grandes bloques de jacintos de agua y los anclaron en el fondo mediante largos bambúes; una vez desbrozados con fuego y eliminadas las partes más herbosas, los cortaron en parcelas de unos quince metros por dos y los arrastran con barcas hasta el lugar elegido para su instalación. 

Los fijaron de nuevo al fondo y los recubrieron con tierra y limo, formando fértiles superficies de un metro aproximado de espesor, donde hoy se cultiva toda clase de frutas y hortalizas. Estas parcelas se siembran, cuidan y cosechan desde las mismas barcas donde luego se transportan los productos al mercado.

Ywama es el pueblo más grande del lago. Sus calles son canales y los pocos pedazos de tierra firme están comunicados mediante puentes de madera. Es una comunidad próspera, con un importante mercado flotante que se celebra cada cinco días, siguiendo una rotación ininterrumpida con los otros pueblos de la comarca: Kaungdaing, Nampan, Nainthauk y Thandaung.

El paseo por el Lago Inle: casas, colegios y mercados flotantes, miles de estupas a su alrededor, plantaciones de tomate, flores y campos de arroz en sus orillas, pequeños paseos que conducen a pueblos, un constante trasiego de barcas y la particular forma de pescar y remar de los birmanos - una de las imágenes más curiosas -  son la estampa de un lago inusual y muy exótico. No olvidar que a tan sólo tres horas del Lago Inle se encuentran las Cuevas de Pindaya, que contienen cientos de imágenes de Buda depositadas por los fieles a lo largo de los años.

 

BAGAN

Con sus más de 2000 templos que datan de más de 1000 años atrás, Bagan es uno de los principales lugares de la Asia Budista.  A mediados del siglo XI, los birmanos fundaron el reino de Bagan. En aquel entonces, el rey Anawrahta quiso dar más esplendor a su trono y a su época. El monarca decidió edificar templos y pagodas, iniciando un periodo de más de dos siglos de construcciones religiosas y de contratas para obras públicas. Así hasta que, durante 1287, el rey Narathihapate dio por terminada la capitalidad de Bagan y salió huyendo cuando los mongoles del Gran Khan ya estaban en la orilla del río Ayeryarwady. Desde entonces, todos los birmanos conocen a Narathihapate como "el rey que huyó de los chinos".

La tradición popular de Bagan, dice que entre sus pagodas principales, la de Gaw-Daw Palin es la más elegante, la de Dhamma yan gyi la más imponente, la de That-byinn-yu la más alta, y, por supuesto, la de Ananda la más bella.

La Pagoda de Ananda toma su nombre del discípulo favorito de Buda, que fue quien introdujo el budismo en Birmania. Se terminó su construcción en 1901 y su promotor fue el rey Kyanzittha. La pagoda aparece blanca al fondo del valle. En el recinto y en los interiores se encuentran Budas por todas partes, desde el principal, una imagen dorada de casi diez metros de altura, hasta otras estatuas que acompañan al propio santo dorado en su nirvana. 

La pagoda de Shwesandaw está dedicada al dios Ganesha, santo patrón hinduista de los mom que se coloca en las cuatro esquinas del edificio. De influencia mom, fue construida por el Rey Anawrahta.

El templo de Sulamani fue construido en 1174 por el rey Narapatisithu. Con una mezcla de color y forma que, quizá sólo se puede hallar en Oriente, el templo agrupa relieves y estatuas de carácter tántrico en color oscuro. Pero lo que hipnotiza, lo que ilumina y lo que detiene es su fachada. Es uno de los templos más solitarios de Bagan; sólo le acompaña el silencio que puede traer la brisa del cercano Valle de las Pagodas.

Puede disfrutar de un paseo en globo por la mañana temprano para presenciar la salida del sol sobre estas obligadas vistas del lugar. A última hora de la tarde,  disfrutar de una preciosa puesta de sol en una barca típica en el río Aye Yarwaddy. Un verdadero espectáculo para sus ojos! 

 

MANDALAY

Es el centro de budismo, en un país profundamente budista. Visite un sinfín de monasterios, antiguas capitales, Mandalay Hill, el U Bein puente más largo de teca del mundo, o pasee por el bullicioso mercado de Jade. Mandalay es un tesoro de la religión budista. Entre las principales ciudades de Myanmar, Mandalay es posiblemente la que ha mantenido mejor las tradiciones. Mandalay es la ciudad de los blancos templos y embarrados arrozales pintados por el río Ayeyarwady, la ciudad que contagia la paz y la serenidad.

Así es la pagoda de Kuthodaw, blanca y serena. Erigida por el rey Midón hacia 1860 y considerada como el libro más grande del mundo, se utilizaron, en su construcción y, en una época en la que no abundaba el papel, 729 losas de mármol para inscribir en Canon Pali, la más antigua y completa escritura budista. Cada losa está recubierta por un pequeño templo encalado que la protege. Junto con la pagoda central, que también tienen una inscripción, estos templetes forman un magnífico conjunto de 730 estupas y estelas.

Al pie de la colina, también están la pagoda Sandarmuni, que presenta a su vez una colección de inscripciones, las ruinas de Atumashi Kyaung o "Monasterio Incomparable", la pagoda Kyauktawgyi y el Shweanandaw, antiguo palacio del rey Midón convertido hoy en monasterio. Los tejados superpuestos de este antiguo palacio y las filigranas trabajadas en madera son uno de los mejores ejemplos de la orfebrería birmana aplicada a la construcción de edificios. Construido casi de una misma pieza y recordando a una nave, mitad buque fantasma, mitad extraño gótico oriental, este negro monasterio de madera firma el certificado de originalidad de Mandalay.

Los barrios populares ofrecen otra visión de la vida birmana.  El barrio fluvial es uno de los más interesantes. Allí viven las familias más humildes, ligadas básicamente a las labores de transporte y comercio a lo largo del río. Muchas personas se dedican al trasiego de maderas nobles. Gracias a la colaboración de los robustos búfalos de agua, recuperan los troncos flotantes que llegan del norte de Mandalay. Observar el vaivén de hombres y búfalos, los esfuerzos que requiere el arrastre de los troncos, impregnarse del aroma de la comida preparada por la mujeres y contemplar a los niños haciendo equilibrio por el complejo entramado de pasarelas flotantes, aportan un magnífico contrapunto a la seriedad religiosa de las pagodas de la ciudad.

Crucero por el río Irrawaddy: Esta es una manera lujosa de viajar entre Bagan y Mandalay. Siéntese en la terraza de uno de los varios cruceros que cruza entre estos dos sitios históricos y vea como se desplaza la vida de este perezoso río.

 

MONTE POPA - EL BESO DE LA MUERTE

El sagrado Monte Popa, situado a unos sesenta kilómetros al sudeste de Bagan, es un lugar de origen volcánico salpicado por infinidad de pagodas y centros de culto.

En este lugar se sabe de la existencia de una congregación de sacerdotisas, cuyas devociones incluyen un escalofriante rito que consiste en besar en la boca a unas venenosísimas cobras reales. La ceremonia suele durar unas cuatro horas y se celebra en los jardines del recinto donde estas religiosas habitan. En un momento dado, las sacerdotisas aparecen entonando cánticos y marchando hacia donde se encuentran unos cuantos ejemplares adultos de cobras reales (la cobra real es el ofidio venenoso más grande del mundo y puede llegar a medir unos cinco metros). Una vez que las mujeres llegan hasta la zona en donde, erguidas, se hallan las serpientes, lentamente se arrodillan e inician así una aproximación pasmosa. 

Gateando, y con movimientos de avance casi imperceptibles, las sacerdotisas se colocan frente a las cobras, las cuales aparecen enormes, inmóviles y con sus cuellos dilatados. Cuando la distancia entre los dos seres es de poco más de medio metro, ambas, mujer y reptil, permanecen mirándose a los ojos durante unos cuantos e interminables minutos. La escena queda congelada al filo del escalofrío: tres mujeres frente a tres animales rayados, cuyos colmillos están listos para deslizar su efectivo veneno neurotóxico. Con el sigilo más extremo, las mujeres acercan su cabeza hacia el hocico de las serpientes, y lo besan sin que el animal provoque ataque ni mordedura alguna.

Una vez que el beso de la muerte se ha consumado, las sacerdotisas se separan de los ofidios y entonan nuevos cánticos de alabanza y veneración hacia las cobras sagradas. El rito termina así entre un paulatino regreso a la razón desde la concentración que da el misticismo de los ritos orientales. Acto seguido, las mujeres, sin ayudarse de herramienta o arma ninguna, encierran a las serpientes en unos grandes cestos y proceden seguidamente a alimentarlas de forma forzosa.

Las sacerdotisas conviven habitualmente con los ofidios y tanto ellas como los animales comparten la misma dieta; quizá sea ése el motivo, según algunos expertos, por el cual se registra tal pasividad por parte de los reptiles. Transcurrido todo un año de meditación y de peligrosos rituales, las mujeres liberan a las serpientes cerca de la cima del monte Popa. Luego, se marchan al campo para capturar nuevos ejemplares de cobras, que servirán como participantes para nuevos ritos. El ejercicio de este culto, al parecer, se hereda por generaciones, ya que las sacerdotisas pueden tener relación carnal con los hombres, y si de estas uniones nacen niñas, éstas serán destinadas al culto y se las adiestrará para que un día puedan efectuar también el beso de la muerte.

 

KENG TUNG o Kyaing Tong

Escondido en un apartado rincón del país, al noroeste del estado de Shan, en la frontera con China, Laos y Tailandia se encuentra la plácida e histórica Kyaing Tong. Construida alrededor de un pequeño lago y salpicada de longevos templos budistas, y de ruinosa arquitectura colonial británica, hoy por hoy es probablemente la población más atractiva de Shan. Su apertura tuvo lugar en 1993, permitiendo descubrir al turismo internacional uno de los valles montañosos habitados más remotos de Myanmar. El acceso es difícil, y se limita a vuelos desde Mandalay (con escala técnica en Tachileik de 15 minutos). Aparte de visitar los templos y monasterios de la zona, puede ser divertido pasear por el mercado de búfalos acuáticos, que se celebra en las afueras de la ciudad. Abre todos los días y es como una tienda de coches usados, con vendedores que pregonan las virtudes de sus animales mientras que los compradores hacen notar los defectos. Cuando por fin se acuerda un precio, se produce un intercambio de dinero y los nuevos dueños se marchan llevando a sus búfalos por el hocico. 

Adicionalmente, los alrededores de la ciudad poseen interesantes paisajes de montaña, ideales para la realización de trekkings que permiten el acceso a interesantes minorías étnicas como los akha, mon, etc...

 

MRAUK OO

Situado en el oeste de Myanmar cerca de la frontera con Bangladesh, está la antigua ciudad budista de Mrauk Oo. Con sus perfectas colinas, antiguos templos y pagodas, explotaciones agrícolas y serpenteante río, Mrauk Oo es la imagen del destino perfecto. Hay una excursión por las colinas Chin para ver a las mujeres con el rostro tatuado. 

 

PLAYA  Finalice su viaje con unos días en una de las impresionantes playas de Myanmar. Elija entre la paz y la tranquilidad de Ngapali o el aislamiento total del Archipiélago de Mergui. No le defraudará!

MEJOR EPOCA PARA VIAJAR

Myanmar tiene tres estaciones claras:
 - De Noviembre a Marzo, el invierno seco y frío.
 - De Marzo a Mayo son los meses más calurosos del verano. con un promedio de 30º o más,
 - De Mayo a Octubre, el monzón húmedo o temporada de lluvias.
Mejor época para viajar: La temporada alta en Myanmar es de Octubre hasta finales de Marzo. Durante este período, el visitante casi tiene garantizado los días sin lluvia y maravillosos días soleados.
Mejor época para visitar por precio: De Mayo a Septiembre.

 

MONEDA

Myanmar tiene en realidad dos unidades de moneda - el Kyat (se pronuncia "Chat") y el Certificado de Divisas (FEC). El Kyat se emite en 1, 5, 10, 20, 50, 100, 200, 500, 1000 y 5000 y opera como una moneda normal. El F.E.C. se intercambia en los tipos de cambio del gobierno, 1 FEC es equivalente a 1 USD. Sin embargo, lo más probable es que no pueda cambiarlo a su regreso.
Asuntos monetarios El USD es aceptado en todas partes. Cambiar moneda europea es muy difícil y casi imposible. No se aceptan tarjetas de crédito y cheques de viaje en ninguna parte. Tiene que traer USD en efectivo, esto es muy importante!

 

ROPA

Escoja ropa corriente y práctica ya que los birmanos no están acostumbrados a la ropa llamativa, los clásicos pantalones cortos están bien. Se recomienda ropa ligera de algodón o de algodón con mezclas sintéticas porque son las más cómodas. Como va caminar bastante, traiga zapatos cómodos, mejor dos pares que uno. Si bien para hacer turismo son recomendables las sandalias o zapatos sin cordones, ya que constantemente tendrá que dejarlos fuera al visitar templos o pagodas. No es necesario traer ropa formal, los hoteles y restaurantes tienden a ser informales.

GASTRONOMÍA

Posiblemente, el plato más famoso sea el Ohn-No Nhakswe, tallarines con pollo, curry y coco. Para desayunar, tomar Mohinga, tallarines de arroz con salsa de pescado. Los postres principales son los Samwin-ma-kin, pasteles dulces hechos con sémola, huevo, mantequilla, coco y azúcar; los pasteles de plátano y la gelatina de algas marinas o Kyaukchaw. El zumo de caña de azúcar es un refresco popular que se vende por la calle. Las bebidas alcohólicas más comunes son el brandy de naranja, el vino de lichis, el licor blanco y el licor de la selva. Probar también el vino birmano será una buena elección.

Le recomendamos que no beba agua del grifo en ningún lugar, ni para su higiene bucal. Si cena en los hoteles, la comida es generalmente segura, así como el hielo en las bebidas. Fuera de los hoteles debe tener cuidado al comer ensaladas, frutas peladas, mariscos, productos lácteos y productos como la mayonesa. 

 

ARTESANIA LOCAL

El viajero podrá comprar diamantes, zafiros, rubíes o cualquier otra piedra preciosa. También son muy típicas las cajitas de laca de Bagan, las alfombras y tapices confeccionadas con hilos de plata y oro. Se acepta y espera el regateo y la negociación. Por lo tanto, siempre comience su oferta a mitad del precio de venta y ya encontrarán un término medio. 

ÚNETE A NOSOTROS EN LAS REDES SOCIALES Y CONOCE LAS MEJORES PROMOCIONES

 

Sobre Nosotros

Somos una agencia de viajes a medida en la que invertimos mucho tiempo en ayudaros a sacar el máximo rendimiento de vuestro tiempo a la hora de viajar. 

Con nuestra dedicación, conocimiento, consejo honesto y servicio tendréis un viaje increible.

ÚLTIMOS BLOG POSTS

INFO CONTACTO

  Sapphire Viajes
  Madrid, España
  (+34) 660 177 568
  (+34) 91 457 53 18 
  aloha@SapphireViajes.com
Asistencia 24 horas
 

 

 

 

Proyecto cofinanciado por: